Lo más escandaloso de Nathaniel Black…

Gracias a Andrea.

“Nathaniel. Mis amigos me llaman Nate.”

“No, amor, no te hagas líos. He dicho que mis amigos me llaman Nate, no que tú puedas hacerlo. Para ti soy el señor Black”

“Lo sé. Soy tan irresistible que lo que quieres es tirarte a mis brazos y bésame con desesperada pasión”

¿Entiendes ahora a lo que me refiero? Decepcionante. No Catherine, no te rebajes tanto…, no me interesan tus servicios sexuales”

“¡Oh, qué escándalo! Una dama como usted diciendo semejantes salvajadas.”

“Mi queridísima señorita Collins, no sabe cuánto lamento…¿Qué es lo qué se supone que debo lamentar?”

“Tú y yo nos vamos a llevar de maravilla, Mary Poppins. ¿Te he dicho ya que me encanta tu acento británico?”

“¿Y eso es todo lo que vas a hacer, muñeca? ¿Enseñarme preludios y hacerme miembro del círculo de los lectores? Lamento decirte que hará falta de mucho más que eso para lavar mi imagen de cara a la opinión pública”

“Me han catalogado de playboy, alcohólico y superficial. ¡Con lo bien que me he portado yo siempre! ¡Es escandaloso!”

“No te preocupes, yo no soy mucho de seguir las normas. Sí quiero beber, beberé. Te garantizo que no hay dieta en este mundo que pueda impedírmelo.”

“Deja que lo piense…a ver…estas son las opciones: a) aburrimiento b) diversión y c) malicia. ¿Tú cuál piensas que ha sido?”

“¿Y no me va a dar un beso, ya que se alegra tanto de volver a verme? ¿No? Bien, no hay besos. Usted se lo pierde. Qué sepa que soy muy bueno besando.”

“Oh, tranquilícese, su virtud estará a salvo. No tengo pensamientos impuros hacia usted. Además, estoy seguro de que es una mojigata en la cama”

“Relájese, estaba de coña. ¿Es que los británicos no tenéis sentido del humor? Puede estar usted muy tranquila, le aseguro que meterla en mi cama encabeza la lista de maldades que pienso hacerle”

“¡Auch! ¡Un golpe bajo! ¡Qué maquiavélico! ¿Y esa es la única pega que tiene? ¿Qué tengo novia? Traigo buenas noticias. “Mi novia” no está”

“¿No querrá que meta la pata, verdad? Imagínese los titulares: “La estimable señorita Collins no ha podido reformar a la superestrella Nathaniel Black, que ha pasado la noche en compañía de varias señoritas de reputación dudosa”. Usted sabe que soy capaz de hacerlo.”

“Oh, por cierto, ya puedes llamarme Nate. Te lo has ganado.”

“Ese patético intento de flirteo me da nauseas. ¿Podemos irnos ya?”

“Te doy la bienvenida a mi mundo. Este es el Upper East Side de Nueva York, el sitio donde los ricos son escandalosamente ricos y los pobres…bueno, los pobres se quedan en el lado oeste. Exclusividad…glamour…perfección y una sobredosis de petulancia. No te preocupes encanto, te acostumbrarás.”

“Catherine, Catherine. ¿Qué voy a hacer yo contigo? Has sido muy mala, amor. No es propio de las damas escuchar detrás de las puertas.”

“Si quieres que satisfaga cualquier otra cosa que no sea tu gran curiosidad, sabes que no hace falta más que decirlo.”

“Sí, será mejor que te vistas. Las señoritas decentes no deberían andar provocando a los hombres. Yo todavía puedo resistir a tu constante acoso, pero mi hermanito es demasiado débil y poco acostumbrado a las artimañas femeninas.”

“¡Todo un hombretón! Oh, por favor, no paréis por mí. Seguid con esta enternecedora conversación. ¿Catherine, quieres salir conmigo? Oh, sí Robert, te quiero. Te quiero yo también. Muah, muah. Casémonos y tengamos bebés”

“En el fondo de tu alma sabes que no podrás resistirte a mí. Sabes que en cuanto nos besemos, querrás casarte conmigo y tener bebés..”.

“No quiero besarte, Catherine. Solo quería que te reconocieras a ti misma lo mucho que deseas hacerlo.”

“Muñeca, si vas a acusarme de algo, hazlo ya. Este interrogatorio se vuelve algo exasperante. ¿Dime, qué gran crimen contra la humanidad he cometido para que me mires de esa forma?”

“Ah, y un último consejo. Yo que tú, iría armada. Rhonda es una fiera… Al menos en la cama.”

“¿Y por qué tiene que disculparse la estimable señorita Collins? Espero que no sea porque hayas faltado a la misa de esta mañana. Eso sería, sin lugar a dudas, horroroso.”

“¿Y bien? ¿Has venido a cambiar cortesías sobre mi colchón y a admirar mis firmes pectorales, o querías algo?”

“¿Un favor que hace que te sonrojas? Si vas a pedirme que te quite la virtud, que sepas que no suelo ser tierno. Luego no digas que no te lo he avisado.”

“Ejem… no te escandalices, voy a meter la mano debajo de tu vestido. No te muevas.”

“¡Está bien! Esto es ridículo. Estoy jugando a los chicos buenos, pero yo no soy un chico bueno. No me va el papel de héroe, amor. Yo cojo lo que quiero, cuando lo quiero. Y esta noche te quiero a ti”

“No te dejes engañar por esas revistas sensacionalistas que catalogan de depravada mi vida sexual.”

“Me prometí mantenerme alejado de ti, pero esta noche estoy lo bastante borracho como para reconocer que mis promesas no valen una mierda.”

“Me gustaría decirte que no es lo que parece, pero me temo que lo es. En América lo llamamos orgia.”

“Baja de tu nube, princesa de pasarela. No todo lo que hago tiene algo que ver contigo.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s